miércoles, 6 de junio de 2012

La Anoklésis o Supremo Llamamiento


LA “ANOKLÉSIS” O EL “SUPREMO LLAMAMIENTO”

Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Filipenses 3:14

El Supremo llamamiento es aquel que el padre hace al hombre para que habite con él en las alturas, por ello que este suceso es el mejor  de los llamados, que podemos recibir de Dios, ya que es la invitación a morar por la eternidad en la casa celestial, donde seremos la esposa del cordero. Para comprender lo que es la Anoklésis o Supremo Llamamiento, es importante conocer que hay una serie de pasos o etapas previas, las cuales son llamados intermedios para poder estar en el supremo llamamiento.

La palabra Supremo Llamamiento en griego es Anoklésis, compuesta de dos palabras: “Áno” (G507) que es significa hacia arriba; y la palabra “Klésis” (G2821), que significa llamamiento, vocación o invitación. Entonces el Supremo Llamamiento, es el Llamado hacia arriba, es un llamado vertical, a continuación llamados previos al supremo llamado:

Los Llamamientos:
  • Del Cielo a la Tierra
  • De Egipto a Israel
  • De Israel al Jordán
  • De la Tierra al Cielo o Supremo Llamamiento.

  1. Del Cielo a la Tierra (Génesis 2:7)
Antes de venir a la tierra nos encontrábamos en Dios, la palabra nos dice que Dios tiene espíritus, y que él nos complementó con cuerpo material y alma.

A lo que vivimos antes de la existencia corpórea se llama “pre-existencia” y hay muchas citas bíblicas que nos hablan de ella, por ejemplo la pre-existencia de Job, cuando Jehová le pregunta dónde se encontraba cuando él creaba la tierra, y los ángeles junto a los hijos de Dios le alababan, obviamente job se quedó callado,  y Jehová le respondió que ya existía y que desde entonces largo es el número de sus días (Job 38:4,7 y 21).

Además en la pre-existencia recibimos una bendición sobre natural en Cristo Jesús antes de venir a la tierra (Efesios 1:3) y otro verso importante dice esto: 2Timoteo 1.9: “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos. Y éste versículo dice nos dio una gracia en Cristo, antes de los tiempos, y la palabra tiempos que aquí se utiliza es “Cronos” (G5550), que es el tiempo que se puede contar, de donde derivan los relojes o la cuenta de los días, luego dice de los siglos, la palabra siglo es “aiónios” (166), que significa “perpetuo”.

Entonces Dios nos llamó, nos bendijo y nos dio de su gracia antes que existiera el tiempo, y eso es en la eternidad o el “aión”. Cuando estábamos en la eternidad Dios nos enseñó su santo evangelio y al venir a la tierra viene en nuestro espíritu como un código secreto, prueba de ello es que Jesús manifestó que todo aquel que viene a él debió haber escuchado y aprendido del padre (Juan 6:45).

Conclusión:
Dios nos llamó, para que viniéramos a la tierra y pudiéramos dejarnos trabajar por Dios y cumplir en nosotros su santo y eterno propósito (Romanos 8:28-29), la palabra “llamar” que se utiliza en este verso es “Kaléos” (G2564) que significa invitar, entonces Dios nos llamó y nos invitó a servirle en este propósito, luego nos envió a la tierra, y sólo sus ovejas  oyen su palabra (Juan 10:27), o sea los que aprendimos del padre en la pre-existencia (Juan 6:45).


  1. De Egipto a Israel (Éxodo 12:41; Josué 1:1-2)
Luego que nacemos en esta tierra, como humanos, nacemos con la herencia pecaminosa, ya que todos tenemos la herencia adámica. Cuando nacemos lo hacemos en la tierra de Egipto, así como nacían los hijos de Israel en Egipto, presos en esa tierra, siendo esclavos, y no pudiendo hacer nada para salir de este tormento diario, así nosotros nacemos con las cadenas del pecado en nosotros, por lo cual Dios nos hace el segundo llamado, ya que nos envió a Jesucristo su único hijo y por el poder de su amor y del sacrificio en la cruz, nosotros podemos salir de Egipto y poder emigrar a la tierra prometida de Israel y gozar de la leche y miel de Espíritu Santo que fluirá en nuestros corazones.

  1. De Israel al Jordán (Mt 3:13)
Después de entrar a la  tierra prometida, ósea después de haber sido salvos por la gracia de Jesucristo, es necesario que descendamos a la parte más baja para poder ser elevados. Es por ello que  Cristo luego de estar en Israel, descendió al Jordán, se estima que el Jordán es la parte más bajas de la tierra, y Cristo mostró que debíamos ser bautizados en aguas. Cuando Cristo fue bautizado en agua, simulo la muerte y resurrección a la que él se sometería (Romanos 6:4), por lo cual tenemos que el otro llamado de Dios es a morir juntamente con Cristo, descendiendo juntamente con él en su muerte a las partes más bajas de la tierra (Efesios 4:9-10) y resucitando con él para ser levantados de entre los muertos. Todos tenemos que sufrir juntamente con Cristo, y todos estábamos condenado a la muerte eterna, pero él nos rescató, dando nos la vida eterna.
El Bautismo en agua es figura de la muerte al pecado  y resurrección a la vida eterna.


¿Qué es la Resurrección?
La resurrección es volver a la vida física corpórea, y no volver a ver muerte (Lucas 20:36), la palabra griega para resurrección es Anástasis (G386) aparece como la resurrección de entre los muertos (Romanos 1:4), la cual comenzó con resurrección de Cristo y sigue el orden de 1 Corintios 15:20-23.


¿Fue lázaro resucitado?
En el caso de lázaro NO hubo RESURRECCIÓN, más bien hubo un levantamiento o un ejéiro (G1453),  esta palabra en el original griego significa levantamiento, lázaro fue levantado de muerte a vida, fue despertado de un sueño (Juan 11:11), fue despertado de un koimáo (G2837), ya que luego  volvió a ver muerte (Juan 12:10). No se puede decir que lázaro resucito, pero si fue vuelto a la vida.

Los muertos que fueron levantados en la muerte de Cristo:
Cuando Cristo murió muchos muertos que tuvieron una vida santa fueron vueltos a la vida mediante un ejéiro o levantamiento, pero no mediante resurrección o Anástasis (Mateo 27:52), pero hubieron otros muertos que no quisieron resucitar para obtener una mejor resurrección, o sea una Anastasis (Hebreos 11:35).

¿Es lo mismo levantamiento con resurrección?

La palabra “ejéiro” que ya explicamos es levantamiento, y “anastasis” es  resurrección. Puede haber un “ejéiro” de la muerte a vida, pero tendría que volver a morir esa persona, ya que la anástais es una resurrección para no volver a ver muerte, y la anastasis única por el momento es la de Cristo, y luego el orden ya explicado, esa es la diferencia entre levantamiento y resurrección.

Ejéiro también se utiliza para el levantamiento final(arrebato) que será luego de la resurrección de los muertos en Cristo, o sea un ejéiro o levantamiento al cielo, de aquellos que estén vivos cuando Cristo venga, o de los que él va a resucitar (anastasis)

Quiere decir que lázaro ya vio un ejéiro, luego cuando la trompeta suene será resucitado (anastasis) y será nuevamente levantado (ejéiro), pero ésta vez levantado al cielo.

El primero en ver resurrección fue cristo como primicias (1 Corintos 15:20), ya que no volverá a ver muerte jamás. El orden es primero Cristo y luego los que son de Cristo en su venida (1Corintios 15:23). Entonces lázaro fue ejéiro (levantado) y no anástais (resucitado), lo podemos ver al leer Juan 11:11-13.



  1. De la Tierra al Cielo o Supremo Llamamiento.

Luego de ser llamados de Israel al Jordán, Dios nos hará el más grande los llamamientos, el cual es  un llamado para que seamos ascendidos de la tierra al cielo, esto es cuando Cristo nos rapte para hacer un viaje interestelar y llegar a la presencia misma de Dios para celebras las bodas del Cordero (1 Timoteo 4:17), por lo cual este llamado lleva implícito un premio el cual es la Estatura Prefecta de Cristo (Filipenses 3:12 y 4:13), ósea ser semejantes a él en su máxima expresión, es tal amor del Padre que nos ha dado la potestad de Ser llamados hijos suyos. Para poder ser parte del supremo llamamiento debe ocurrir antes lo siguiente:

Orden del Supremo llamamiento:

A.      Anastasis (Resurrección)
B.      Anoklésis (Llamado hacia el cielo, o supremo llamamiento)
C.      Ejéiro (Levantamiento al cielo.)

Los muertos en Cristo resucitarán primero, ellos experimentarán la  resurrección (anastasis), luego en un instante serán llamados (anoklésis), para luego ser levantados (ejéiro) al cielo.

Habrán algunos que no morirán, ellos serán los vivos y a la vez vivificantes que hayan quedado cuando Cristo venga, ellos no serán anastasis o resucitados, pero si transformados para ser levantados (ejéiro), según 1 Corintios 15:55.

Es por ello que el Supremo Llamamiento del Señor es que estemos junto a él en su morada para habitar por la eternidad, habiendose cumplido su proposito en nosotros, de que Cristo sea formado en nosotros. Por toda esta maravilla es que tenemos que ser fuertes y valientes porque somos invitados por Dios para atender al Supremo Llamamiento o la Anoklésis.

Ever Herrera
Area de Rhemas
2012.


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